Recientemente hemos estado en la Reserva Natural «Nacedero del Urederra». Es un espacio natural protegido de Navarra que forma parte del Parque Natural de Urbasa y Andía y de la Zona de Especial Conservación «Ríos Ega-Urederra». En la zona a visitar se establece un aforo máximo de 500 personas al día y se prohíbe el acceso general al tramo final del recorrido en el interior de la reserva natural por motivos de conservación medioambiental. Os informamos que con carácter previo a la visita y con independencia de la época del año que sea, es necesario realizar una reserva (autorización de acceso) en la web https://www.urederra.amescoa.com/ Nosotros salimos un viernes para allá y comimos de camino unos ricos bocadillos. La idea inicial era completar la ruta del Nacedero del Urederra que son tan sólo de 7 km ida y vuelta antes de que anocheciera a través de un sendero lineal muy sencillo. Teníamos por delante 304 km de carretera, 3h y 18 minutos hasta el pueblo de Baquedano. El tiempo nos acompañaba una vez más y al final va a tener razón mi chica, cuando asegura que siempre que estamos juntos hace bueno jajajaja…

Llegamos sobre las 17:00 h de la tarde, un poco apurados ya que el sol caería a las 19:30 h. Ni siquiera vi algunas señales del pueblo de dirección prohibida, iba como los burros y pensando más en que no nos daría tiempo a completar la ruta. Teníamos que haber encontrado un parking a la entrada del pueblo donde debíamos dejar aparcada la furgo y nos lo pasamos de largo, así que aparcamos donde pudimos y preguntamos. Resulta que el parking estaba justo a la entrada de Baquedano, nada más cruzar el puente a mano izquierda y no lo vimos. Cuando quisimos arrancar de nuevo no hubo manera, algo fallaba. Daba una y otra vez al contacto y el coche no arrancaba, ni un triste amago de querer ponerse en marcha. Levantamos el capó pensando que sería la batería pero mientras yo daba de nuevo al contacto, mi chica escuchó un ruido cerca del motor. Por suerte pasó por allí un paisano muy majete que se preocupó por lo que nos acababa de ocurrir y llamó a un taller cercano que se encontraba a unos 2 km en otro pueblo. Era la primera vez en 8 años que mi Dokker nos dejaba “tirados”. Cuando llegó el mecánico del taller le explicamos el caso, escuchó el pequeño ruido cercano al motor, sacó una barra de acero de su maletero y con un pequeño golpe en el motor de arranque mientras yo accionaba de nuevo el contacto pudimos arrancarlo de nuevo. El dilema estaba ahora en seguir allí o marchar sin hacer ninguna parada de vuelta a casa. El hombre nos dijo que nos acercáramos al taller y nos daría una barra de metal para que cuando nos volviese a pasar hiciésemos lo mismo, pero que esa pieza estaba ya avisando y habría que cambiarla no tardando. La salida de ese trabajador en nuestro socorro nos costó 30 Euros pero al menos pudimos quedarnos a disfrutar del fin de semana. Entre unas cosas y otras ya no dio tiempo a hacer nada más y con la autorización que previamente había sacado desde casa, entramos por fin al parking que teníamos que haber entrado nada más llegar.

El sitio era prácticamente para nosotros solos, estaba anocheciendo y nos pusimos a hacer la cama antes de que todo quedara a oscuras. Al vernos se acercaron dos chicas de otra camper y nos dijeron que lo mismo nos multaban porque en el parking donde nos encontrábamos no estaba permitida la pernocta, según ellas había una señal a la entrada donde lo especificaba. Estaba claro que no era nuestro día jajajjaa… Entre lo cansados que estábamos, que la cama ya estaba hecha y que se hacía de noche, decidimos hacer caso omiso y nos arriesgamos a quedarnos a dormir. No entendemos como en un parking tan bien preparado como está el de Baquedano con sus mesas para comer y sus baños públicos y habiendo pagado para estacionar en él, no se pueda pernoctar. Nos íbamos mentalizando que al día siguiente tendríamos que explicar a las 9 de la mañana nuestro caso al encargad@ que allí se presentara a controlar los accesos de más vehículos y personas. Fuimos a cenar a un bar/restaurante del pueblo donde el dueño era la mar de simpático y atento. Si queréis pasar cuando vayáis se llama “Bar Azpi”. La comida casera y de calidad con precios ajustados, nosotros salimos contentos. Después un paseíto por el pueblo y a la cama a dormir que al día siguiente tocaba hacer la ruta del Nacedero.

Dormimos muy agusto y sin pasar nada de frio, con una manta, una colcha finita y un saco de dormir abierto. A las 8 y media sonó el despertador y nos levantamos para recoger la cama lo más rápido posible, pero minutos antes de las 9 se presentó por allí la encargada de estar al tanto de todo aquello. Explicamos con educación y con cara de pena lo que nos ocurrió el día anterior y lo comprendió perfectamente, así que al menos comenzamos aquella jornada con buen pie. Como nos había gustado el trato recibido en el “Bar Azpi” repetimos y fuimos a desayunar para coger fuerzas. Al acabar volvimos a la furgo, pillamos las mochilas y nos calzamos las botas de montaña. Poquito a poco emprendimos camino hacia el “Nacedereo del Urederra” atravesando todo el pueblo hasta entrar en una pista de tierra muy cómoda que iba en ligero ascenso.

Después de caminar en subida unos cuantos metros tocaba ahora bajar por la misma pista y en dirección al rio, la vegetación se iba acentuando y se podía escuchar el murmullo del agua. El río Urederra nace en el Parque natural Urbasa-Andía (Sierra de Urbasa) en el término de Baquedano y recorre 19 km antes de desembocar en el río Ega, afluente a su vez del río Ebro. Urederra significa en euskera ’agua hermosa’. Nace a una altitud de 630 metros sobre el nivel del mar en una gran pared calcárea que también es conocida como el balcón de Pilatos. Durante la ruta se pueden ver pozas, cascadas y cortinas de agua, rodeadas de un espeso bosque donde destacan las hayas. Todo este paraje es reserva natural desde el año 1987. En esta cuarta entrada del blog no me quiero extender más y os dejamos con las mejores fotografías que pudimos hacer en el transcurso de tan bonita caminata. Os animamos a realizarla respetando siempre las normas del parque natural para poder preservar en el tiempo tanta belleza.












Lo mejor de esta ruta es que se puede hacer con niños pequeños xq es comoda y apenas tiene desnivel. Estuve hace muchos años cuando mis hijas eran pequeñas y creo recordar que llevábamos la sillita x lo que es ideal para iniciar a los peques en las rutas a pie. Además todo el entorno es una maravilla
No esperaba menos de ti como buen viajero que también eres 🙂 Tengo pensado volver por la zona con mis padres que ya son mayores y podrán hacer la ruta con relativa comodidad ya que es bastante sencilla y sin apenas desnivel. Un abrazo Diego y gracias por aportar unas cuantas palabras 🙂
Qué serían los viajes sin esos inconvenientes, ¿eh?.
Espero que la Dokker esté puesta a punto para la siguiente ruta. ¡Las fotos son de postal!.
De primeras un buen susto Maribel pero luego ya nos relajamos y disfrutamos de todo el entorno. La verdad es que todavía no he llevado a arreglar esa pieza y llevo la barra de metal que nos costó 30 Euros para amortizarla bien jajajaja… Un besote y espero que sigas leyendo y aportando algunas palabras en nuevas entradas. Gracias ! 🙂
El nacedero es una maravilla. Las fotos súper chulas.
Si amigo… muy chula 🙂 quiero volver con mis padres que ya son mayores y seguro que la pueden hacer porque es sencilla.